El INE acaba de publicar la Estadística de Discapacidad en el Mercado Laboral, que analiza el empleo, los salarios y la vida laboral de las personas con discapacidad en España.
Y aunque algunos datos mejoran ligeramente, la conclusión sigue siendo clara: la distancia respecto al resto de trabajadores sigue siendo enorme.
En este artículo te explico qué dicen realmente los datos y qué significan para quienes intentan volver a trabajar tras una discapacidad sobrevenida.
Puedes consultar el informe completo del INE aquí:
Cuántas personas con discapacidad trabajan en España
En 2024 había 1.941.500 personas con discapacidad en edad laboral (16-64 años) en España.
De ellas:
- 687.500 estaban activas (trabajando o buscando empleo)
- 560.400 estaban ocupadas
- 127.100 estaban en paro
Esto se traduce en los siguientes indicadores:
- Tasa de actividad: 35,4%
- Tasa de empleo: 28,9%
- Tasa de paro: 18,5%
Puede parecer que los datos mejoran ligeramente respecto a años anteriores.
Pero la clave está en compararlos con la población sin discapacidad.
La brecha laboral sigue siendo enorme
Cuando se comparan los datos con la población sin discapacidad, la diferencia es brutal.
| Indicador | Personas con discapacidad | Personas sin discapacidad |
| Tasa de actividad | 35,4% | 78,5% |
| Tasa de empleo | 28,9% | 69,7% |
| Tasa de paro | 18,5% | 11,2% |
Es decir:
- Las personas con discapacidad participan menos de la mitad en el mercado laboral
- Trabajan mucho menos
- Y cuando buscan empleo tienen más paro
Estos datos reflejan algo que muchas personas con discapacidad ya saben por experiencia propia: volver al mercado laboral sigue siendo extremadamente difícil.
Las mujeres con discapacidad mejoran ligeramente
En 2024 las mujeres con discapacidad mejoraron algunos indicadores laborales.
- Tasa de actividad: 36,3%
- Tasa de empleo: 29,8%
De hecho, las mujeres con discapacidad tienen ahora más tasa de empleo que los hombres con discapacidad, algo poco habitual en el mercado laboral.
Aun así, la brecha respecto a las mujeres sin discapacidad sigue siendo muy grande.
La edad también influye mucho
El grupo que más trabaja es el de 25 a 44 años, con:
- 48,6% de actividad
- 37,6% de empleo
En cambio, entre los jóvenes de 16 a 24 años la situación es muy preocupante:
- Solo el 11,7% tiene empleo
- La tasa de paro alcanza el 48,6%
Esto refleja las enormes dificultades de acceso al primer empleo cuando existe una discapacidad.
Qué tipo de discapacidad trabaja más
Las oportunidades laborales también cambian según el tipo de discapacidad.
- Discapacidad sensorial: mayor tasa de actividad (52,4%)
- Discapacidad mental: menor participación laboral (29,8%)
Esto refleja algo importante:
no todas las discapacidades tienen las mismas oportunidades en el mercado laboral.
Qué tipo de contratos tienen
Entre las personas con discapacidad que trabajan:
- 69,9% trabajan en el sector privado
- 20,8% en el sector público
- 83,8% tienen contrato indefinido
- 82,5% trabajan a jornada completa
Además, el 22,7% de los trabajadores con discapacidad reciben bonificaciones en cotizaciones para fomentar su contratación.
Cuánto cobran las personas con discapacidad
En 2023 el salario medio anual de los trabajadores con discapacidad fue de 23.159 €.
Esto supone:
- un 5,1% más que el año anterior
- pero solo el 82,1% del salario de los trabajadores sin discapacidad
Es decir, las personas con discapacidad ganan casi un 18% menos de media.
El salario también cambia según el tipo de discapacidad:
- Discapacidad física: mayor salario medio (~24.937 €)
- Discapacidad intelectual: menor salario (~16.152 €)
La mayoría de personas con discapacidad no trabaja
Quizá el dato más importante del informe es este:
De las personas con discapacidad que tienen relación con la Seguridad Social:
- 76,4% reciben solo una pensión
- solo el 11,4% están exclusivamente trabajando
Es decir, la mayoría de las personas con discapacidad no están trabajando.
Lo que estos datos no cuentan
Las estadísticas ayudan a entender el problema, pero no cuentan toda la historia.
No reflejan por ejemplo:
- la dificultad para conseguir una valoración de discapacidad adecuada
- los procesos burocráticos interminables
- la falta de adaptación en muchas empresas
- ni la desorientación laboral tras una enfermedad o accidente
Quien ha pasado por una discapacidad sobrevenida sabe que el problema no es solo médico: es también administrativo, laboral y social.
Conclusión
Los datos del INE muestran una ligera mejora en el empleo de las personas con discapacidad.
Pero la realidad sigue siendo clara:
- participan mucho menos en el mercado laboral
- tienen más paro
- cobran menos
- y muchas acaban fuera del mercado de trabajo
Si de verdad queremos una sociedad inclusiva, no basta con estadísticas: hacen falta políticas reales que faciliten el regreso al trabajo tras una discapacidad.
Porque detrás de cada porcentaje hay una historia.
Y muchas de ellas son historias de personas que solo quieren volver a trabajar.



